¿Hiperprolíficas? Sí, pero no tanto. Artículo publicado en 3tres3


Los avances genéticos en la porcicultura conllevan un desafío para los productores, para los veterinarios y para los trabajadores de las granjas, ya que hay que aprovechar la principal ventaja de la cerda hiperprolífica: una mayor prolificidad, para producir el mayor número posible de lechones de buena calidad por cerda.

Sin embargo, uno de los retos con el que nos encontramos con las cerdas hiperprolíficas es que el mayor tamaño de la camada influye en el número de lechones nacidos muertos.

Nuestro equipo de Gestión y análisis de datos publicó un artículo en la revista 3tres3 sobre cómo afecta la prolificidad de las cerdas en la media de los lechones nacidos muertos.

Para ello seleccionamos un grupo de granjas de la base de datos de PigCHAMP Pro Europa S.L., que sumaban un total de 20.160 cerdas en producción con distintas genéticas hiperprolíficas, y suponían 93.896 partos comprendidos en 2 años (octubre 14-septiembre 16).

Tras el análisis de los datos, se concluyó que las cerdas que paren más de 16 lechones vivos, están pariendo el doble de lechones muertos que las cerdas que paren entre 13 y 16 lechones y más del triple que las cerdas que paren menos de 13 lechones vivos. La evolución en la genética de las cerdas está haciendo que la prolificidad sea mayor, pero a su vez, nos está obligando a trabajar de una manera cada vez más profesional si queremos aprovechar todo el potencial que tienen estas cerdas.

Es necesaria una atención y un manejo más especializado del personal en las granjas en todas las fases, desde la adaptación de las cerdas de renovación, la inseminación, la alimentación de las cerdas en todas las fases, hasta el momento del parto que es donde, si todo se ha hecho de forma correcta, se van ver los resultados. Es muy importante realizar una adecuada atención de los partos, y teniendo en cuenta lo que hemos visto en el artículo sobre el claro aumento de los lechones nacidos muertos en cerdas hiperprolíficas, es muy importante conocer el historial de la cerda y realizar una buena monitorización del parto, así como realizar una buena atención de los lechones (secado, encalostramiento…). Todo esto nos ayudará a reducir el número de los lechones nacidos muertos y las bajas de lactación. Este será un tema que trataremos en próximos artículos.

Puedes leer todo el artículo en la revista 3tres3.