Destetados por cerda de baja, el índice escondido. Nuevo artículo publicado en 3tres3


Destetados por cerda de baja_Artículo de PigCHAMP en 3tres3

Nuestro equipo de Gestión y análisis de datos ha publicado un nuevo artículo en la revista 3tres3 sobre uno de los índices que está más en boga, el referido a los lechones destetados por cerda de baja (LDCB). Este índice hace referencia a la cantidad total de lechones que una cerda ha destetado a lo largo de toda su vida productiva.

Su cálculo se realiza en base a dos variables: el número medio de partos a la fecha de baja y la media de destetados por cada parto.

Este parámetro tiene como finalidad, el de informar sobre cuál ha sido la producción de nuestras cerdas que o bien han sido sacrificadas en la explotación, mueren en la misma o son vendidas a matadero por la causa que sea. Indudablemente todos queremos que aquella cerda que, por un motivo u otro, abandone nuestra explotación haya podido expresar su máximo nivel productivo previamente. El problema es que a veces hay otros índices que nos deslumbran, como los destetados/cerda y año, y que hacen que el historial productivo de una cerda a lo largo de su estancia en nuestras granjas pase más desapercibido. Pero no debemos olvidar que el término amortizar es tan aplicable a nuestras cerdas como a nuestra propia granja en sí; y el índice “destetados por cerda de baja” es un buen indicador de cara a profundizar en el conocimiento de la amortización de nuestras cerdas.

Para ilustrar este concepto productivo, tomamos como ejemplo 2 granjas que a priori pueden parecer bastante similares entre sí:

Tabla 1. Principales índices productivos de las granjas A y B. Periodo: año 2017.

Como vemos en la tabla 1, ambas explotaciones poseen unos niveles productivos muy parecidos (destetados/cerda y año). Si bien la media de lechones destetados/cerda es superior en la granja A; la granja B suple dicha carencia obteniendo un mayor índice de partos a causa de una menor duración de la lactación. Si a continuación analizamos cómo ha sido la vida productiva de las bajas acaecidas en ambas granjas para el periodo estipulado, podemos observar unas pequeñas variaciones, que a la postre marcarán una gran diferencia entre ambas granjas.

Tabla 2. Principales características de las cerdas muertas y sacrificadas en las granjas A y B. Periodo: año 2017.

La principal diferencia que se observa entre ambas granjas es la edad media (media en partos) a la muerte de las cerdas. La granja B tiene de media casi un parto más que la granja A. Esta diferencia compensa el menor valor de la granja B referido a la media de destetados/cerda y parto, y hace que el valor medio de destetados/cerda muerta sea mayor en la granja B. Y es que debemos de tener en cuenta que cada cerda muerta en la granja B ha producido 5,55 lechones más que en la granja A en base a poseer una mayor vida productiva.

Tabla 3. Principales características de las cerdas vendidas en las granjas A y B. Periodo: año 2017.

En el caso de las cerdas mandadas a matadero, la situación es análoga al caso anterior. En este caso, la diferencia entre la media de edad de las cerdas vendidas en ambas granjas es menor (0,6 partos). Si bien, el aumento en la media de destetados de la granja B hace que la diferencia entre ambas granjas, con respecto a los lechones destetados por cerda vendida, presente un valor similar al de las cerdas muertas.

Ahora bien, ¿cuál sería el comportamiento de la granja A si la vida productiva de sus cerdas fuera similar a las de la granja B? O lo que es lo mismo, ¿cómo serían los niveles productivos con una mayor media de edad a la baja?:

Tabla 4. Niveles productivos de la granja A si las cerdas fueran tan longevas como en la granja B. Periodo: año 2017.

En dicho escenario, se observa que las cerdas aprovecharían enormemente su mayor potencial a causa de una vida productiva más prolongada (lo que implica un mayor número de partos acumulados a la baja) junto con una mayor productividad (referida al valor medio de destetados/cerda de baja). Concretamente, la diferencia sería de 8,38 lechones por cerda de baja entre un escenario u otro.

En definitiva, no siempre nos debemos dejar llevar por ciertos índices productivos que eclipsan algunos aspectos de la granja. Si queremos tener un conocimiento amplio de nuestras granjas, debemos de conocer algunos índices que suelen estar más escondidos, pero que sin duda nos dan una información valiosa del comportamiento de nuestras cerdas, o en este caso de nuestras cerdas dadas de baja.

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