«Innovar para exportar», artículo en El Adelantado de Segovia


Ayer se publicaba un artículo sobre PigCHAMP en la versión digital e impresa de El Adelantado, un periódico decano de la prensa en Segovia, fundado en 1901. El texto pone de manifiesto la potente línea que nos identifica, la apuesta por la innovación y la investigación, que en un 60-70% de la facturación está orientada a la exportación de servicios.

A continuación transcribimos el texto que puedes consultar en este enlace. En febrero del mismo año se publicó otro artículo titulado «En Segovia también se investiga«.


El sector ganadero tiene un peso destacado en el comercio exterior de la provincia y, aunque en los últimos años está cobrando protagonismo el vacuno de carne frente al tradicional porcino, hay una empresa segoviana, PigCHAMP, nacida en el seno de la desaparecida Proinserga, de la que independizó al principio de la crisis, en 2008, que se ha convertido en un referente exportador, sobre todo teniendo en cuenta que se trata de una consultora vinculada al sector ganadero, y específicamente al porcino, con una apuesta decidida por la innovación y la investigación, el I+D.

Su fundador y accionista mayoritario, Carlos Piñeiro, informa de que entre las cinco líneas de negocio de PigCHAMP las dos más importantes tienen gran parte de marco de actuación en el exterior. Entre el 60 y el 70 por ciento de su facturación, dependiendo del año, procede de la exportación, con la particularidad que lo que vende no es un producto palpable sino básicamente servicios.

Dentro de su primera línea de negocio se encuentra la investigación por contrato. “Somos capaces de desarrollar modelos científicos complejos en condiciones comerciales para cuestiones de registro; por ejemplo un laboratorio que ha desarrollado una vacuna nueva o un aditivo alimentario y tiene que registrarlo en Bruselas, en la Agencia Europea del Medicamento o en la Agencia de Seguridad Alimentaria. Nos piden unos ensayos muy específicos, muy bien hechos y auditados en condiciones de campo y somos capaces de proporcionar ese servicio”, explica.

En este mismo área se sitúa el denominado marketing estratégico para empresas que ya tienen un producto en el mercado y quieren optimizar su uso para que el nutricionista, el jefe de compras, etc. conozca la mejor manera de utilizarlo. “En este caso quieren una información específica, por ejemplo si en lugar de vacunar dos veces tienen que hacerlo tres… Ese tipo de ensayos complejos, en condiciones de campo, son los que nosotros hacemos a demanda”.

PigCHAMP utiliza para dar respuesta a estas empresas un modelo mixto, a través primero de una granja experimental/comercial que ha adaptado en los últimos años en el municipio segoviano de Aguilafuente. Es una explotación de porcino como cualquier otra en apariencia “pero donde hemos introducido un montón de cambios y de ajustes para que nos permita una experimentación final”. En ella realizan todo tipo de mediciones. “Además de toneladas de carne producimos kilos de información”, comenta Piñeiro. Pero a la experimentación en esta granja se suman colaboraciones con otros productores, principalmente en Segovia pero también en otros puntos de España. “Si necesitamos una granja que tenga un problema de neumonía nos ponemos de acuerdo con un ganadero y definimos una relación muy profesional con él, le pedimos mucho pero le compensamos adecuadamente para hacer bien el ensayo”, explica el responsable de la empresa.
La otra cara de esta línea de negocio son los proyectos financiados con fondos públicos a nivel local, nacional, europeo o intercontinental. En este caso, por lo general, PigCHAMP participa a través de consorcios, en este momento en dos europeos y uno de ellos es el que cuenta con mayor financiación de la Comisión y tiene por finalidad entender la relación entre las enfermedades animales y factores ambientales (temperatura, CO2, etc.). Trabaja con otros 21 socios de diferentes países, entre ellos universidades, centros tecnológicos y empresas privadas. “Para nosotros es un lujo porque estamos con la élite de la investigación aplicada”, dice Piñeiro.

En otras ocasiones se convierten en el departamento de I + D de otras empresas que no tienen potencial suficiente para crear uno propio pero sí lo necesitan para abordar determinados problemas.

La segunda línea de negocio más importante es la de gestión de datos y análisis de productividad. Se trata de “ayudar a la gente a sacar partido de sus datos, tanto si es un pequeño ganadero de Cantalejo o Medellín, como si es una cooperativa mediana o una gran productora con 300.000 cerdas; les ayudamos a recoger datos, a procesarlos, a generar los informes, a distribuirlos e interpretarlos”, señala. Para ello PigCHAMP ha desarrollado un sistema propio de recogida de datos mediante un bolígrafo digital, de manera que “con tinta normal y con papel normal, esté donde esté, en unos segundos pueda tener los datos en mi oficina, donde tengo ya mis automatismos para procesarla de manera inmediata y esté disponible en el iPad de un cliente que viaja entre Kuala Lumpur y Sidney, por ejemplo”, añade. Se dieron cuenta que una solución que habían desarrollado para su propio trabajo como consultora valía para otros “porque en la producción animal, y en particular en el porcino, el 80 por ciento es común en Vietnam, Iowa, en el Brasil profundo o en Cantalejo”, sostiene Piñeiro.
La consultora tiene otras líneas de trabajo: servicios veterinarios y formación especializada o a la carta y una quinta importante, servicios a instituciones como el Ministerio de Agricultura, para quien lleva trabajando 16 años y, más recientemente, para el CSIC.